¿Qué acabo de leer?

Toro de Falaris
Falaris eran un tirano griego de Sicilia del siglo VI a.C. y se dice que él fue primero en aplicar el invento este. También se dice que el ingenioso que lo inventó para él, un tal Perilo, terminó probándolo, pero a saber.

Era una estatua de bronce de un toro. Dentro se metía al preso. Luego lo colocan sobre un fuego.
Al calentarse el desgraciado que estaba dentro se abrasaba contra el metal cada vez más caliente. Lo que lo convierte en una muerte particularmente dolorosa a la par que larga.
La gracia estaba en que cuando gritaba, al salir el sonido deformado por la boca del toro, sonaba como un mujido del toro.


Águila Sangrienta
Los vikingos, conocidos en su época por su afición a ir por ahí hacha en mano haciendo el mal y viajar por mar, tenían una forma de liquidar poeticamente al personal a la altura de su reputación. Llamada «águila de sangre».

La truculenta cosa consistían en rajar al desgraciado desde la columna vertebral, cortando y sacando as costillas para que le saliesen de la espalda como «alas sangrientas», y después, sacar a que se ventilasen un poco los pulmones…nos sin antes llenar de sal la herida, que si escuece echártela en un cortecito en el dedo, que te embadurnen con ella la espada abierta, las costillas rotas y los pulmones colgando, tiene que ser maravilloso de la muerte.

Escafismo
Los antiguos persas, desarrollaron una forma de ejecución que puede llevarse el premio a la más asquerosa de la historia. La artesa.

Se metia en artesa (una especie de cofre de madera) al reo, dejando fuera la cabeza y las extremidades. Se le daba de comer y de beber (obligandole pinchandole los ojos si se negaba) y se le rebozaba de miel. Como no tenía donde descomer, se lo hacía todo encima dentro de la caja de madera. Las moscas y los gusanos usaban al pobre desgraciado de criadero de huevos y de bocadillo.
Mitridades, una víctima del rey persa Artajerjes II, fue uno de los que sufrió esta muerte y se registró por los historiadores antiguos, tardando sobre una semana en morirse de asco, infecciones y comido por los bichos. Cuando se abria el sarcofago la carne estaba medio comida medio podrída y a reventar de gusanos y demás.

Otras variantes era meterlo en el cadaver de un burro. Y en un caso se metio en un cofre a un asesino con su víctima atada, boca con boca, para que le entrara por ahi la podredumbre.

Ling Chi
La «muerte por los mil y un cortes» era un invento chino que consistia en ir haciendo pinchazos y cortes poco a poco, buscando las zonas m´sa sensibles y evitando las más vitales, de manera que hasta que el condenado morìa desangrado pasaba mucho tiempo sufiendo

China, esa milenaria civilizaciòn refinada a la par que elegante…


Empalamiento
Metodo bastante usado en Europa del Este, y el favorito de Drácula. Tambièn en occidente se usó con condenados por sodomia (o sea, por bujarras y por darse por culo).
Se metía una estaca por el ojete al desgraciado, levantandola y dejandola recta, de forma que la gravedad hiciese el resto y fuese calvandose más y más adentro, reventándole los intestinos y haciendole morir entre el dolor y las hemorragias internas.


Aquí drácula, merendando frente a su bosque de empalados, a veces se levantaba a mojar el pan en la sangre de las estacas, el muy salado.

Bambú
La versión china del empalamiento era un podo distinta. Ponían al desdichado fijo sobre bambú en cecimiento con la parte de arriba cortada de forma que hiciese de punta de lanza. Al crecer vrios centimetros al día, el condenado podía disfrutar sintiendo como le iba atravesando poco a poco.

Una caña de bambú y lo que puede hacer:

La rata enjaulada
Otro invento chino, aquí se ponía sobre el estómago una jaula con una rata encerrada. Se encencia una brasa en el otro extremos, asi que la rata para huir del fuego se ponía a hacer un agujero en el estomago del condenado como quien lo hace en una pared, a base de morder y avanzar.

La sierra.
Se colgaba al desgraciado boca abajo con las piernas separadas, dos personas cogían una sierra enorme, uno por cada lado, y se ponían a serrar como si fuese un leño.
Nótese que, al ponerte en esa posición se evitaban de primeras grandes arterias y como estas boca abajo te llega más sangre a la cabeza, o sea que vas a estar más tiempo vivo para pasártelo bien.


Taburete del Pato
Para apiolar malvadas brujas, consistía una silla atada al extremo de una especie de balancín. Como cuando de niño te sientas en un lado y al empujar el del otro lado baja y al revés…pero aquí los que había era un montón de paletos supersticiosos tirando de una cuerda o soltándola, para sacar o meter a la «bruja» atada a la silla en el rio del pueblo. Normalmente se la dejaba bajo agua cinco minutos antes de sacarla y dejarle respirar algo para volver a hacerle otra aguadilla a lo bestia. Como esto se hacía con el rio en invierno, lo de congelarse y ahogarse debía ser una delicia hasta que no podía más y la hipotermia y el beber demasiado podian con la desgraciada de turno.

Cuna de Judas
Aquí a un tipo atado con cuerdas en alto y tensado, lo van bajando sobre una piramide de metal que le va abriendo el ojal por el peso, cual boca de metro, hasta que revienta (o entre el ojete y las pelotas, que jode mucho). hay otras variantes de sentarte sobre algo duro y afilado y dejar que la gravedad haga el resto, tipo caballito.
parece que la inquisición lo usó


Desollamiento
Aquí la cosa consistia en despellejarte vivo, sí, en arrancarte la piel a tiras mientras estas vivo. Para que puedas disfrutar de cada nervio de la piel estallando de dolor infernal.
Unos muy dados a esto eran los mayas en sus sacrificios humanos en las piramides, donde tra despellejar al personal se ponían la piel en plan vestido y todo.

Los antiguos asirios, que siempre se distinguieron por ser unos vecinos amables y traquilos, ya lo usaban para acojonar al personal en la guerra.

Así que Pinhead,dejalo, que ya está todo inventado.

La pera
Este chisme de metal con forma de pera tenía una rosca y se iba abriendo separándose en varias cuchillas. La inquisición y otros del antiguo régimen en Europa, gustaban de metérsela en la vagina o el culo a herejes y brujas y luego ir abriéndolo para que antes de diñarla confesaran sus relaciones con satanás. Y vaya si confesaban.


Cañoneado
Cuando los ingleses en la India castigaron a los rebeldes cipallos en el siglo XIX. Lo ejecutaban disparándoles con un cañón a bocajarro. Para que el personal indú se acojorara viendo como reventaban en tecnicolor y Full HD en sus jetas.

Metal fundido
En Europa era una variante del empalamiento, más rápida la muerte claro, pero extremadamente sufrida.
En Persia optaron por cosas como fundir oro para hacerse beber al enemigo capturado. Como pudo comprobar en su garganta el general romano Craso. Esto también lo hicieron los indios araucanos a los conquistadores españoles en chile.

Desentrañar
Al tipo se lo sujetaba y se le rajaba, para luego cogerle las tripas y sacárselas en vivo y en directo sin mucha delicadeza que digamos. Con los sensible que es esa zona ya os podéis imaginar el gozo antes de que el shock y la pérdida de sangre tuviesen piedad de ti.


La rueda
Primero se le rompias y dislocaban los huesos de brazos y piernas a la víctima atada, uno tras otro y sin cargarselo que sino no hay diversiòn. Luego se cojìa ese pobre muñeco roto y agonizante de dolor y se lo ataba a una rueda de carro, que se colocaban vertical sobre un postey allí giraba agonizando hasta palmarla. Cual adorno antes de que existiesen farolas
(lo de «molerte a palos» era una expresiòn literal, parece)

Pasar por la quilla
Esto era en los barcos. Se ataba al delincuente con una cuerda larga, y se le tiraba denlante del barco para que este le pasara por encima.
Salia por el otro lado del barco machacado por los golpes contra el casco del buque, despellejado por el roce contra los moluscos y demás adheridos al casco, todo ello bien sazonado con la sal del agua de mar para disfrutar más de las heridas, y finalmente ahogado.


Crucifixión
Fue un castigo para delitos gravs muy de los romanos. Y no era ninguna broma. Primero te sacaba la piel a tiras a latigazos, luego con todas esas heridas abiertas en la espalda, te obligaban a cargar con el travesaño de la cruz hasta el poste. Te ataban o clavaban a la cruz, y allí te quedabas muriendote de sed y axfisia tres días. La única forma de respirar era manteniendo descargado el peso, o sea haciendo fuerza para apoyarte en los pies que te habían atavesado con clavos (en los restos encontrados un pie a cada lado del poste y no uno encima del otro como ponen a cristo en los crucifijos), lo que debía ser muy placentero, porque es como escarbar en las heridas.
Si a los tres días no habías finado, venìa uno con una maza y te rompia las piernas para que al no poder apoyarte más te ahogases.
Esto es el hueso de un pie con su clavo atravesandolo. Encontrado en las tumbas de los judios crucificados por los romanos por rebelarse en el 70 d.C.

Hervidero
Una hoya,agua (o lo que sea) hirviendo y tú dentro. Simple y jodidamente eficaz forma de hacertelas pasar putisimas mientras te dejan listo de papeles

Desmembramiento
Típicamente, se ataba los brazos y piernas a caballos para luego hacerles salir galopando dando tirones brutales. Así se iban dislocando los huesos, partiendose, y desgarrandose la carne. Si te tuerces un tobillo y te jode tocar con el pie cualquier cosa, imagina que te lo dislocan y luego se pone un caballo a dar tirones…que placer.
A base de tirar, teminaban por arrancar brazos y demás, haciendo al reo finar por desangramiento si es que el shock y el dolor no lo habian apiolado antes.

Aplastamiento por elefante
Bastante extendido en el sudeste asiatico hasta que los europeos en el siglo XIX lo prohibieron. Supongo que si eran muy cabrones el elefante pisaría de poco a poco.
Enterrado vivo
Los italianos en la edad media se lo dispendaban a asesinos reincidentes, mientras que los rusos lo reservaban para las mujeres que se cargaban al marido (si ya ahora tienen que aguantar canis borrachos, tenìa que ser maravilloso con la versiòn paleta del siglo XVII de los mismos, para que tuviesen que disuadirlas con este tipo de castigos).


La gota china
Atado de brazos y piernas, encima de él se colocaba un gotero que soltaba pequeñas gotas de agua, normalmente en la frente, la gota caía siempre cada 5 segundos y en el mismo lugar. Además se lo dejaba encarrado a oscuras, inmovil y en silencio. Para pudiese concentrarse en la puta golta dandole en la frente desde la suficiente altura para que molestase bastante el impacto.
Al cabo del tiempo, se iba haciendo una herida en la piel, pero lo peor era que no te dejaba dormir y que te rallabas con la puta gota y sin poder moverte. A la peña se le iba la pinza al cabo de un tiempo y si estaba lo suficiente palmaba de falta de sueño y estress y con los cojones inflados como melones.

Quemado en la hoguera
Esta entrañable tradición de la Inquisición entre otros, consistia simplemente en atar al recalcitrante hereje o nefanda bruja a una estaca, meterle leña, y fuego. Como todo el mundo puede suponer, morir quemado vivo es una delicia para los sentidos, y encima atado sin poder tirarte por el suelo ni ná de ná, ahí aguantando a chillido pelado. Pues a alguno todavía le parecía poco, porque por ejemplo a Juana de Arco los ingleses se encargaron de que la atasen a un palo más alto, para que así muriese más lentamente, cosa que al propio verdugo le pareció mal, pero estos güris son muy suyos.
Juana recibiendo su recompensa por salvar a Francia
Un auto de Fe de la inquisición, todo un espectacuilo público, lo que hace la gente sin tele macho.

Los bárbaros germanos al parecer eran más de escuchar coros en esto de los berridos de los ejecutados, y tenìan su propia versiòn, el «hombre de mimbre», un muñeco de madera gigante donde metian a los prisoneros de guerra, como a veces le pasó a algún romano. Al que prendian fuego.

Reventar bebiendo

Un día, Caligula pilló borracho a un soldado en su guardia, le obligó a beber vino hasta no poder más y luego con una espada se lo sacó del estómago con poca delicadeza…siglos después, ataban al personal le metian un embudo y agua hata que literalmente reventaban por dentro o se ahogaban. Encima no le pagaron derechos de autor a Calígula.
La Jaula colgante
Hasta finales del siglo XVIII, al entrar en las ciudades europeas coimo Londres, en lugar de encontrarte un cartel con «bienvenidos a londres» y una rotonda con una estatua fea. Lo que veías era una jaula de hierro o madera colgando de un cadena, con un fiambre dentro comido por los cuervos y un cartel debajo que rezaba «estas entrando en Londres, portate bien».
Tan singular gusto por los adornos y mobiliario urbano, viene de la pena de muerte que consistía en encerrar en una jaula al preso y dejarlo allí hasta que se muriese, de hambre, sed, frio o lo que fuera. Lo que podìa llevar varios dias o semanas de sufrimiento. Y luego dejaban tus restos ahí para comida de cuervos y aviso a los maleantes.
Si el verdugo creía que no era bastante animada la fiesta con eso, metía en la jaula gatos salvajes y los azuzaba con una tea.

El garrote vil
Originalmente era un sistema para aplicar la pena de muerte de forma más digna y humana que el ahorcamiento, de manera que en lugar de colgar a la gente como morcillas, y que muchas veces tenían que rematarlo mientras les daban espasmos sin morirse del todo. Con este invento se sentaba el reo en una silla, se le apretaba un collarín de metal al cuello, y con un tornillo se le partia el cuello con un giro y angelitos al cielo.

Lo malo es que a menudo se necesitaban varias vueltas hasta que el cuello cedía. Encima para asegurarse no se les ocurrio mejor cosa que el «garrote a la catalana», en este al girar el tornillo se introducìa un punzón también en la base del cuello, para rematarlo cual vaquilla. Sobra decir que si el punzón no iba al sitio adecuado bien, el resultado es que encima le clavaban un punzon en un nucleo nervioso.

Comido vivo por hormigas
Los indios americanos practicaban el enterrar a la victima hasta el cuello o atarlo a un arbol, con hormigueros de hormigas agresivas cerca, untarlo de miel y dejarlo allí. No pasaba mucho hasta que una marea de hormigas se lo comían poco a poco (al parecer empezaban por los ojos).

Bestialismo circense.
Es sabido que las atracciones de los circos romanos eran más jevis que sacar a fofito y los trapecistas como ahora…Además de entrenar gladiadores para que se escabechasen ante la plebe, se saqcaron de la manga una peculiar forma de finiquitar a criminales del sexo femenino que fuesen particularmente nefandas. Y que consistia en que les petase el chichi un bicho en vivo y en directo.
Todo vino por el caso conocido de la envenenadora profesional Locusta, que al parecer estuvo implicada en el asesinato del emperador Claudio, fue complicede los crimenes de Neron y su madre, y sus potingues estuvieron tras la muerte de 400 ciudadanos romanos, muchos de clase alta, envenenados por sus familiares envidiosos, temas de herencias y tal.
Pues terminó sus dias cuando el nuevo emperador Galba la manda al circo a ser fokada en público por una jirafa entrenada a tal efecto. Sí, el bicho del cuello alto. Para posteriormente ser comida de leones.

Devorado por las fieras
Uno de los edificantes espectaculos del circo romano era la damnatio ad vestas, la ejecución pública de criminales que eran comidos vivos por leones, osos, y otras fieras hambrientas. Que los romanos copiaron de los asiaticos y de paso la incluyeron en el circo.
Que se te eche encima una jauria de peros hambrientos o una pantera para comerte vivo debe ser una experiencia maravillosa.

Asado sobre brasas.
Se te van a quitar las ganas de barbacoas…La víctima era asada sobre una base de ardientes brasas. La muerte no ocurría de forma inmediata. Algo terriblemente doloroso.