Klipá de BejináDalet

Su cuerpo cayó en el estado de la piel de la serpiente, que es la Klipá (cáscara) de BejináDalet (fase cuatro), llamada “polvo de este mundo”. En su interior, se encuentra revestido el cuerpo interno de la Klipá de Noga, que es mitad bueno y mitad malo. Y todos los buenos actos que realiza son únicamente con este cuerpo deNoga. Y a través de la observancia, hace que este cuerpo vuelva a ser completamente bueno; y el cuerpo de la piel de serpiente se retira de él y entonces consigue a NaRaNdeKedushá, conforme a sus acciones.

El hombre piensa con las reflexiones de su corazón, y que el cuerpo entero es considerado “corazón”. Y aunque el hombre esté compuesto por cuatro niveles –inanimado, vegetal, animal y hablante– todos estos están registrados en el corazón. Y dado que tras el pecado, el cuerpo de Adan cayó dentro de la piel de la serpiente, que es la Klipá, sucede que cuando piensa, todos sus pensamientos son de su corazón, es decir, de su cuerpo de la fase de la piel de serpiente. Y cuando uno supera sus klipás, a través de su dedicación, entonces se purifica su cuerpo. Esto significa que la piel de la serpiente se retira de él. Entonces, el acto previo llamado “Klipá de Noga”, considerada “el cuerpo interno”, era mitad bueno y mitad malo ahora se ha vuelto completamente bueno.

Klipá

La Klipá (cascara) es la fuerza de defensa del ego que protege a la persona en su evolución, a su esencia vital, a la sensación del «yo» que está en él. Como en la manzana, en la cual la cáscara protege al fruto hasta su maduración final; de este modo, también ocurre en la persona, la Klipá siempre debe proteger al deseo en su constante evolución hasta que llega a su completo desarrollo.

Es decir, mientras crecemos, nuestro ego nos protege continuamente y no nos deja reconocer su propio mal, porque el mal no es todavía suficiente. El ego nos cierra, nos crea el «corazón de piedra». En realidad, nosotros no pedimos, sino que demandamos que se haga lo que nosotros queremos.

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C(K)abala/C(K)abalá

Se refiere a una serie de enseñanzas esotéricas que intentan explicar la relación entre un ser infinito (Ein Sof) que es inmutable, eterno y misterioso y el Universo perecedero y finito.

Busca definir la naturaleza del Universo y del hombre, la base y propósitos de su existencia y otras cuestiones relacionadas con la ontología. También presenta métodos para ayudar a entender estos conceptos y, por tanto, lograr un crecimiento espiritual.

Los seguidores tradicionales de cábala afirman que esta surgió antes que cualquier religión en el mundo y que sirvió de base para elaborar la filosofía primordial de la Creación, las ciencias religiosas, las artes y los sistemas políticos

Los Cinco Universos

Multiverso es un término usado para definir el conjunto de los muchos universos existentes, según las hipótesis que afirman que existen universos diferentes del nuestro propio. El multiverso comprende todo lo que existe físicamente: La totalidad del espacio y del tiempo, todas las formas de materia, energía y cantidad de movimiento, y las leyes físicas y constantes que las gobiernan.

El árbol

Cábala explica diez esferas (sefirot), enumeradas habitualmente en el orden en que el rayo de Dios desciende para crear el mundo, es el camino que debe seguir el hombre para llegar al Maljut, el reino, el deseo de recibir con el fin de recibir:

0. Daat: es una sefirá que representa una falsa segirá, porque no es una emanación independiente del resto, es el caos del pensamiento. Conocimiento, en general, significa la posibilidad de discernir sobre las cosas que están fuera de uno mismo. Pero este daat es el conocimiento de aquel que se está conociendo. El cuervo tiende a ser cruel con sus crías y el águila generalmente es muy bondadosa con sus aguiluchos. Pero nunca encontraremos un comité de cuervos discutiendo métodos de crianza más bondadosos, ni águilas yendo a un curso de padres para aprender a poner límites. Solo una criatura se sienta y reflexiona: “¿Debo ser como un cuervo o como un águila? ¿Gordo o flaco? ¿Débil o fuerte? ¿A dónde se dirige mi vida y qué estoy creando? ¿Hay alguna razón de ser?”.

  1. Kéter: (en español: «Corona») es la primera sefirá del Árbol de la Vida, se sitúa en una posición central superior del árbol. Es la corona.  La voluntad. Se puede considerar como el momento cero, la creación en potencia, pero no expandida. Es el principio vital de todas las formas de energía (y de vida, consecuentemente) y es asociada con la voluntad del hombre. «Toda acción comienza en la voluntad. Siendo las sefirot la raíz de todo lo que sucede en nuestro Mundo, debemos examinar su particular estructura y la ligazón secuencial que existe entre ellas. Si comprendemos cómo están compuestas las sefirot podremos comprender la estructura de toda la realidad, en cualquier nivel.
  2. Jojmá: (en español:»Sabiduria) Se le asocia con el comienzo del pensamientos. Con la idea general de realizar la voluntad del hombre. Es la idea ilimitada. Es el salto cuántico de la intuición, que deriva en las manifestaciones artísticas. Análogamente, es el lado derecho del cerebro, donde fluye la creatividad y el mundo de las ideas. Posee la energía del fuego, asociada a la masculinidad y también representa el pasado.
  3. Biná: (en español: «Entendimiento») Es el proceso racional innato en la persona que trabaja para desarrollar una idea plenamente. Es la limitación de Jojmá. Análogamente es el lado izquierdo del cerebro, donde funciona la razón, organizando el pensamiento en algo concreto. Posee la energía del agua asociada a la feminidad y también representa el futuro.
  4. Jesed: (en español: «Bondad», «Misericordia») Representa el deseo de compartir incondicionalmente, la voluntad de dar todo de sí mismo y la generosidad sin límites. La extrema compasión. Tiene principalmente dos significados: uno más legalista en el sentido de «cumplir aquello que fue acordado» o de «dar al otro aquello que le es debido según lo previamente acordado», y un segundo sentido, más intuitivo y espiritual, que asume el significado de «acto gratuito y espontáneo de bondad y amor».
  5. Geburá: Es conocida como la fuerza, el juicio, y el poder. Generalmente representa la fuerza y el poder cuando es llamada Din.
  6. Tiféret: (en español: «Belleza» y «Gloria») es la fuerza que integra la sefirá Jesed «Compasión», y Geburáh «Severidad». Esas dos fuerzas son, respectivamente, expansivas y restrictivas, la una sin la otra no pueden manifestar el flujo de la energía divina.
  7. Netsaj: Es la esfera de Venus: el aspecto femenino de Dios, representa la polaridad activa o la fuerza, frente a la polaridad pasiva, o la forma de la matriz mental de la sefirá Hod, si definimos esta última sefirá como el dominio del pensamiento, Nétsaj forma parte propiamente, de la esfera del sentimiento.
  8. Hod: (en español: «Majestad» y «Esplendor») es la octava sefirá del árbol de la vida. Hod en hebreo significa «Majestad» y «Esplendor», y denota tanto «alabanza» como «sumisión». Hod está situada debajo de Geburáh. Todas las sefirot están relacionadas con diferentes partes del cuerpo, Netsaj y Hod, están relacionadas con los pies de la persona: el pie derecho y el pie izquierdo. El arcangel de esta sefirá es el Arcángel Miguel en el orden angélico
  9. Yesod: A menudo es asociada con la Luna porque esta sefirá refleja la luz de las otras sefirot en Maljut, también está asociada con los órganos sexuales, porque es ahí donde las sefirot más altas conectan con la Tierra
  10. Maljut: Se dice que es la receptora de todos los atributos que están encima de ella, por lo tanto su característica principal es el bitul, la auto-anulación. Mediante el bitul es posible para ella ser un receptáculo para la luz, o un flujo procedente de los atributos superiores.

Cuando pensamos en un rey o en un reino, imaginamos un dictador imponiendo su voluntad sobre una población indefensa, agotando los recursos para su engrandecimiento personal. E incluso si lo imaginamos como un déspota benevolente, en el mejor de los casos es un burócrata eficiente.

El modelo que tenemos en mente es el de un rey que tiene una imagen del bien y del mal, una ideología de lo correcto y lo incorrecto, y le enseña a la sociedad a su alrededor esas ideas y valores. Esa sociedad, entonces, es concientizada de lo que realmente es correcto y se estructura a sí misma y a sus instituciones de acuerdo a ello. Cuando la sociedad ha terminado este proceso, amplifica y proclama consecuentemente esos valores que el rey tenía en su corazón y en su mente.

Esa sociedad, entonces, no sólo está expresando los valores y las normas del rey, sino que también está mostrando que esos valores y esas normas son realmente los valores y las normas internas de la gente en el país.

Dado que no vivimos con reyes y puede ser dificultoso imaginar esto, podemos definitivamente utilizar la ilustración de un buen maestro. El maestro verdadero es aquel que inspira a sus estudiantes, para que ellos se den cuenta de que sus propios sentimientos y valores reales son aquellos expuestos por su maestro

El árbol del bien y del mal

No es posible hablar del bien y del mal en este tema sin tratar temas religiosos y dado que 1 Dios 3 religiones…

Judaísmo: el Árbol del Conocimiento y el comer de sus frutos representa el comienzo del bien y el mal a la vez. Antes de ese momento, los dos estaban separados, y el mal sólo tenía una existencia nebulosa en potencia. Si bien la libre elección existía antes de comer la fruta, existía el mal como una entidad separada de la psique humana, y que no estaba en la naturaleza humana desearlo. Comer e internalizar el fruto prohibido cambió esto y así nació la inclinación al mal.​

Cristianismo: En teología cristiana, el consumo de la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal fue el pecado original cometido por Eva y posteriormente Adán, conocido como la caída del hombre en Génesis 2-3. En el catolicismo, Agustín de Hipona enseñó que el árbol debe entenderse como un árbol tanto simbólico como real – similar a Jerusalén, que es tanto una ciudad real como una figura de Jerusalén celestial.​ Agustín subrayó que los frutos de ese árbol no eran malos en sí mismos, porque todo lo que creó Dios fue bueno (Génesis 1:12). Fue la desobediencia de Adán y Eva, que había sido predicho por Dios de no comer del árbol (Génesis 2:17), que era desagradable y causó desorden en la creación,​ por lo que tanto la humanidad heredó el pecado y la culpa del pecado de Adán y Eva.​ Comúnmente, en el arte cristiano occidental, el fruto del árbol se representa como una manzana, que se originó en Asia central. Esta representación pudo haberse originado de un juego de palabras en latín: al comer la malum (manzana), Eva contrajo el mālum (el mal)​ o simplemente debido a la licencia artística de los pintores religiosos.

Islam: El Corán no menciona este árbol y siempre se refiere al «árbol». Los musulmanes creen que cuando Dios creó a Adán y Eva, les dijo que podían disfrutar de todo en el jardín, pero no de este árbol, y así, Satanás se les apareció y les dijo que la única razón por la que Dios les prohibió comer de ese árbol es porque se convertirían en ángeles o en inmortales. Cuando comieron de este árbol, se percataron de su desnudez y se pusieron a coser, para cubrirse, hojas del Jardín. Como resultado de su pecado, fueron expulsados del cielo, la morada de Dios, y fueron colocados en la Tierra para vivir y morir.

Para poder continuar el camino de Cabalá se debería entonces:

  • Detectar luego cuáles son las fortalezas (midot) y las transgresiones (kelipot).
  • En qué dimensiones fallamos, qué tipo de dimensiones energéticas son potentes y podemos aprovechar.
  • Ir modificando nuestra percepción de la realidad para obtener mayor felicidad en esta existencia y percibir de otro modo la vida.