Efecto Mandela

El Efecto Mandela es la definición que empleamos a aquellos recuerdos que, en realidad, nunca existieron. Se trata de un fenómeno que ocurre en miles de personas alrededor del mundo y cuyo término quedó definido por la bloguera Fiona Broome.

El efecto toma su nombre del político y activista sudafricano Nelson Mandela, fallecido en diciembre de 2013 como consecuencia de una infección respiratoria. Contemplando las imágenes de su multitudinario funeral de Estado, muchas personas en todo el mundo tuvieron la incómoda sensación de que algo así no podía estar pasando, pues todo el mundo sabía que Mandela murió en prisión durante la década de los ochenta. O sea, eso es algo que se estudia en los libros de historia, ¿verdad? Su lucha contra el apartheid lo llevó a la cárcel, y allí fue donde halló su muerte. Fin.

Explicación

Las explicaciones más plausibles hasta el momento son una combinación de factores que rondan la misma idea: nuestra memoria es errónea y no funciona tan bien como nos gustaría. Algunas de esas posibles explicaciones son:

  • Efecto de la desinformación: si no tienes un recuerdo profundo de un hecho concreto, alguien te cuenta lo que ocurrió en ese momento y eso que te dice es mentira, es posible que tu memoria fije como cierto ese hecho falso basado en lo que te ha contado otra persona.
  • El sesgo de confirmación: nuestra mente tiende a buscar, interpretar o recordar información de manera que confirme nuestras creencias o hipótesis. Cuanto más te atraiga el Efecto Mandela, más agujeros verás en el pasado que confirmen este efecto.
  • Criptomnesia: nuestro cerebro a veces puede colocar cosas que hemos imaginado en el lugar de la memoria. Así empiezan muchos Efectos Mandela, con alguien que imaginó cierta cosa y luego se lo comentó a los demás.
  • Falsa atribución a la memoria: aunque los hechos no cambian, pueden ser erróneos. Si desde siempre habías oído que al hombre de Tiananmen le arrollaba un tanque (aunque es falso), es normal que, cuando te digan que eso no fue así, «visualices» esa escena. Nuestras mentes no están predispuestas por naturaleza para aceptar nuevas interpretaciones de cosas que dábamos por seguras.
  • Falsa memoria: trastorno mental común entre los afectados por el estrés postraumático, a veces, si hemos vivido algún hecho traumático, nuestro cerebro adapta lo vivido a unos nuevos recuerdos más aceptables (esta sólo podría ser una respuesta circunstancial a algunos de los episodios del Efecto Mandela que afectan sólo a la memoria particular de una persona).
  • Disonancia cognitiva: como en la mala atribución de la memoria, si algo que te cuentan contradice tu interpretación de una dimensión de la realidad (como puede ser un recuerdo o tus creencias ideológicas más firmes) tu cerebro rechazará esa nueva interpretación y la información que la acompañe.
  • Confabulación: efecto que sufren algunas personas por el que producen de forma inconsciente recuerdos incorrectos sobre los detalles más triviales (esto se percibe en la mayoría de los Efectos de Mandela), aunque podría llegar a nuevos recuerdos más complejos. Por lo general, la gente que lo sufre son personas extremadamente confiadas en sus recuerdos y normalmente se resisten a cualquier evidencia contradictoria.

Ejemplos

  • ¿Llevaba Mr Monopoly un monóculo? Puede que algunos lo hayan confundido con otro popular personaje de juegos de mesa, pero lo cierto es que el icono insignia por excelencia de Monopoly nunca llevó un monóculo.

  • ¿Qué le dice el villano al joven Skywalker en uno de los momentos cumbres de El Imperio Contraataca? En la memoria de todos la escena está grabada como ‘Luke, yo soy tu padre’; pero estáis muy equivocados. ‘No, yo soy tu padre’ es en realidad la frase que Vader transmite a su hijo.

  • En la película Risky Business también es bastante conocido. Protagonizada por Tom Cruise, la cinta se hizo popular por la archiconocida escena en la que el joven actor bailaba en ropa interior en casa. Eso sí, ¿lo hacía con o sin gafas de sol? En la memoria de casi todos recordamos al bueno de Cruise con sus flamantes gafas RayBan, pero no, en ningún momento las llevaba durante la citada escena.

  • En las comunidades anglosajonas hay especial controversia por una antigua serie infantil que todos veían y que, para su sorpresa, no se llamaba «The Berenstein Bears», sino «The Berenstain Bears«, con «A». Miles de personas se indignan ante este cambio en su nomenclatura, y por mucho que rebuscan en sus cintas antiguas, no encuentran justificación a que todos ellos estén de acuerdo con que se escribía con «E».

  • ¿Y tú? ¿Viste la retrasmisión de la plaza de Tiananmen? Sí, aquel hombre que se puso delante de los tanques como señal de paz. Pues según varios espectadores del hecho, el tanque acabó arrollando al hombre chino, pasando por encima de él y dejando incluso un charco de sangre. Para sorpresa de estos espectadores, cualquier video en Youtube muestra cómo el tanque se detuvo ante el hombre durante un largo rato antes de que otros civiles se llevaran consigo al manifestante, intacto.

  • Puede que mucha gente jure y perjure que recuerda cómo se vivió la jornada del 23-F por la retrasmisión de TVE de lo que ocurría dentro del Palacio de las Cortes. Los gritos de Tejero, el zarandeo a Gutiérrez Mellado… Pero en verdad, la “noche de los transistores” sólo fue retrasmitida en directo por radio, y los que creyeron estar viendo las imágenes de lo que pasó dentro debieron mezclar sus recuerdos con la media hora que sí se emitió tiempo después del golpe.

  • Aunque para fenómeno de reescritura grupal siempre fue el famoso programa de Sorpresa Sorpresa protagonizado por Ricky Martin. La niña a la que pillaron in fraganti con un bote de mermelada y la compañía de su perro es una escena que se recordó por miles de personas durante años, aunque parece que el origen del bulo estuvo en una llamada a un programa radiofónico a la mañana siguiente inventando esta historia y el contagio del boca a boca.